¿Cómo es la situación del comercio actualmente en San Luis?
El panorama general es bastante complejo, las ventas vienen en caída hace meses, no hay signos de repunte. Se puede ver en algunas estadísticas como que ha habido un incremento interanual, pero debemos entender que para el año pasado en diciembre, enero y febrero tuvimos caídas de del 25 al 30 por ciento en las ventas. Entonces esto hace que se puede ver algún incremento en las ventas, pero muy menor, pero eso no quiere decir que ese incremento sea realmente significativo.
¿Hay cierre de locales en la ciudad por esta coyuntura?
En estos últimos meses hemos visto más locales cerrados. Hoy tenemos que entender que hay muchos comercios que pueden migrar a plataformas virtuales, o alejarse del centro. Lo que vemos es que hay más locales cerrados que en otras oportunidades, y hay que ver si son casos en los que barajan y dan de nuevo, o que ya no van a volver a abrir sus puertas. Lo que si se ve es un incremento de locales como verdulerías y barberías. Lo de las barberías es quizá parte de una tendencia y una moda. Hay muchos cursos y los jóvenes lo toman como salida laboral. Pero el sector industrial en particular tiene una falencia en lo que refiere a técnicos, ya sea mecánicos, electricistas, que son fundamentales. Es una escasez que se da en todo el país.
¿Ves que existe alguna solución posible para el tema del trueque de los manteros?
Es un problema recurrente, y más en épocas como estas en la que el panorama económico esta complejo y delicado, y con ventas que no acompañan. Hemos visto que en estos últimos tiempos ha habido un incremento de manteros. La verdad es que hay muchísimas alternativas para encontrarle una solución a este problema, pero acá hay algo clave y es que debe haber decisión y convicción política, sino no vamos a llegar nunca a buen puerto para la resolución del problema. Hay que hacer un trabajo integral. No es solamente erradicarlos, sino acompañarlos y ayudarlos en un proceso. Con la gestión anterior se hizo la Galería Chacabuco, pero fue algo que no se continuó. Ahora vemos lamentablemente que es una galería que no está en funcionamiento. Existe un programa de emprendedores que permitiría ayudar a estas personas, para que puedan iniciar alguna iniciativa, más sostenible y tofo dentro del marco de la ley.
¿Qué medidas aplicarías para beneficiar al sector comercial?
Una de esas medidas sería trabajar sobre algún beneficio impositivo, eso es muy importante, y es un reclamo constante del sector privado. Hoy el tema del financiamiento es algo clave y esa es un problema, aunque hay cosas mucho más estructurales, como la falta de capacitación de personal para las industrias.
¿La presión impositiva es uno de los grandes problemas que aquejan al sector?
La presión impositiva no solo afecta a los comerciantes, sino también al sector industrial y productivo. Toda actividad en la Argentina tiene un problema muy grande en lo que es la carga impositiva. Se calcula que la carga impositiva implica el 60 por ciento del valor del producto. Así se nos hace muy difícil competir con países limítrofes, ya que tienen impuestos mucho más bajos. Ingresos Brutos es un impuesto que en toda la cadena de valor va incrementado los precios para el consumidor final. Es un impuesto que se cobra varias veces en la cadena de producción del artículo. En el rubro textil, por ejemplo, el que produce el algodón paga Ingresos Brutos, el que hace la hilandería paga Ingresos Brutos, el que hace la tela paga Ingresos Brutos, así toda la cadena hasta llegar al producto final, y el comerciante también paga Ingresos Brutos por esa venta. En cada eslabón de la cadena es un 3 a un 5 por ciento. Algunas personas plantearon su eliminación en algún momento, pero eso no se puede hacer de un día para el otro, porque se desfinanciaría el estado.
